Qué es un testamento ológrafo y qué requisitos tiene

El testamento ológrafo es aquel escrito totalmente a mano por el causante, sin testador ni testigos. Es el único medio de testar que no requiere notario ni escritura pública. Se regula en el Artículo 697 del Código Civil. Para ser válido, debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Estar todo escrito a mano por el causante, sin interpolaciones ni correcciones.
  • Firmado al final del documento.
  • Fecha y lugar de su firma, indicados claramente.
  • No debe tener sellos ni firmas de otros; solo la del causante.
  • Ser comprensible y en español, aunque se aceptan otros idiomas si se justifica la intención.
  • No se permite la presencia de testigos, ya que el testamento ológrafo no requiere su firma ni certificación.
  • Debe conservarse en el lugar donde se halla el causante al fallecer, según el Artículo 698 CC, y no puede ser remitido por correo ni dejado en un lugar no accesible.
  • No puede ser alterado ni suprimido tras la firma; cualquier modificación invalida el testamento.
  • Debe ser encontrado por los herederos o legatarios dentro de los 15 días naturales siguientes al fallecimiento, según el Artículo 700 CC.
  • Si no se encuentra, se presume que no existe.
  • No puede ser sustituido por otro testamento; si se firma uno nuevo, el anterior se anula automáticamente.

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